¿Qué son las siliconas?
Siliconas en productos de cuidado personal: la suavidad instantánea no siempre es cuidado real
En muchos productos de cuidado personal, esa sensación de suavidad inmediata viene de un grupo de ingredientes muy usado por la industria cosmética: las siliconas.
Se sienten agradables.
La piel queda lisa.
La textura parece más uniforme.
Pero eso no significa necesariamente que la piel esté más sana, más hidratada o mejor cuidada.
Muchas veces, es solo una capa.
¿Qué son las siliconas?
Las siliconas son sustancias sintéticas que se usan en cosmética porque entregan una textura suave, lisa y resbalosa.
En palabras simples: forman una película sobre la piel o el pelo.
Esa película hace que el producto se sienta mejor al aplicarlo y que la piel parezca más suave al tacto. Pero esa suavidad no siempre es una mejora real.
Muchas veces es solo un efecto superficial.
Una especie de maquillaje invisible.
¿De dónde salen las siliconas?
Las siliconas no vienen de una planta, ni de un aceite natural, ni de un ingrediente que la piel reconozca fácilmente.
Son ingredientes sintéticos, creados industrialmente a partir de silicio, un mineral que se obtiene de la sílice —presente en la arena y el cuarzo—, y que luego se transforma mediante procesos químicos donde intervienen compuestos de origen petroquímico.
En simple: son derivados sintéticos de la industria química y petroquímica.
Por eso se usan tanto en cosmética: son estables, baratos, fáciles de formular y dan una sensación sedosa inmediata.
Pero esa sensación no necesariamente significa cuidado real.
¿Por qué evitarlas?
Porque esa película puede interferir con la forma natural en que la piel se regula.
La piel necesita respirar.
Necesita cumplir sus funciones naturales.
Y cuando la cubrimos con ingredientes que forman una capa sobre ella, esa función se ve alterada.
Las siliconas tapan los poros, evitando que la piel respire con normalidad y dificultando ese proceso natural.
En vez de acompañar a la piel, la cubren.
Por eso, aunque al principio den una sensación de suavidad y “piel linda”, en el fondo no están necesariamente cuidándola. Muchas veces solo están maquillando su textura.
¿Dónde suelen estar las siliconas?
Puedes encontrarlas en muchísimos productos de cuidado personal, por ejemplo:
- cremas faciales
- cremas corporales
- desodorantes
- protectores solares
- maquillaje
- primers
- bases
- sérums
- shampoos
- acondicionadores
- cremas de peinar
- productos anti-frizz
Y ojo: no solo aparecen en productos convencionales o baratos.
También pueden estar en productos que se venden como:
- premium
- dermatológicos
- clean
- de alta gama
Por eso no basta con mirar la cara bonita del envase.
Hay que mirar la etiqueta.
Cómo identificar siliconas en el INCI
El INCI es la lista de ingredientes del producto. Normalmente aparece en la parte de atrás del envase, en letra pequeña.
Ahí es donde realmente puedes ver qué estás usando.
Para identificarlas más fácilmente, fíjate que muchas siliconas suelen terminar en:
- -cone
- -conol
- -xane
- -siloxane
Por ejemplo:
- Dimethicone
- Dimethiconol
- Phenyl Trimethicone
- Cyclomethicone
- Amodimethicone
- Cetyl Dimethicone
- Stearyl Dimethicone
- Cyclopentasiloxane
- Cyclohexasiloxane
¿Qué pasa si aparece entre los primeros ingredientes?
El orden del INCI importa.
Los ingredientes suelen aparecer de mayor a menor concentración.
Entonces, si ves Dimethicone o alguna otra silicona dentro de los primeros ingredientes, significa que probablemente cumple un rol importante dentro de la fórmula.
Y si una crema, desodorante o producto facial basa gran parte de su efecto en siliconas, lo más probable es que esa sensación de piel suave venga de una capa superficial, no de una hidratación real.
La próxima vez que uses una crema, revisa la etiqueta
Antes de comprar tu próxima crema, desodorante, primer o producto corporal, da vuelta el envase y mira el INCI.
Y pregúntate:
¿Este producto está cuidando mi piel o solo la está maquillando?
Porque la piel no necesita parecer perfecta.
Necesita que la cuidemos de verdad.